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  Octubre 1998. Entrevista
Entrevista con Roberto Cabrera, integrante de Gato Gótico, en la presentación de su nuevo disco
NemeSys

Ha salido al mercado Ahul - fell awen, nuevo trabajo discográfico del grupo musical Gato Gótico. Después de algunos años sin saber de ellos, los amantes del jazz y la música con raíz podrán disfrutar con este trabajo de un grupo que lleva desde el año 82 en el panorama musical canario.

Roberto, pregunta obligada, coméntanos un poco el disco.

Bueno, estamos bastante contentos con el disco, porque fue una producción que estuvo llena de incidentes, entre otras cosas porque nos nació una niña a mitad del trabajo, y teníamos que terminar el contrato y, al final, cuando hemos observado los resultados, hemos visto los objetivos que teníamos cumplidos, si es que se puede hablar de objetivos en la música o en el arte.

Nosotros lo que queríamos hacer era una nueva grabación que reflejara este sonido nuevo que hemos ido aportando durante tanto tiempo a la música popular canaria, quiero decir, los que practicamos jazz, rock, etcétera, y otras músicas, porque teníamos interes en introducir, por ejemplo, la darbuka, el bendir. El bendir es un pandeiro que se toca en el norte de África, y que quizás se tocó aquí, en tiempos ancestrales, en la zona de Lanzarote o Fuerteventura según parece.

Queríamos probar nosotros esa música, y hemos mezclado un poco el free jazz con los ritmos bereberes, muchos ritmos del norte de África. Estamos contentos en el sentido de que cuando nos incorporamos a una corriente bastante grande, que es la de la música de fusión, entre otras, pues mira, algunas músicas que están sonando en sitios como París, en el área francófona, en todos estos lugares de la cuenca mediterránea del continente y sahariana también, pues tienen cabida, y son territorios limítrofes con Canarias donde nosotros desde siempre habíamos pensado que había que poner el oído.

No estaba fácil, porque nadie tenía facilidad de ir a Marraquech como ahora, o ir a Kabilia como fuimos nosotros en aquellos momentos, en que se podía ir porque el país estaba más o menos normalizado, y entonces una vez que hemos tenido esta oportunidad hemos constatado que este color que aportan estos instrumentos era importante para nuestra música.

Además, Gato Gótico ha sido un grupo algo marginal, en el buen sentido de la palabra...

Hemos apostado por una música que se salía un poco de la ortodoxia. Cuando todo el mundo estaba con Berkley, nosotros nos metimos con estas "cosas étnicas" y nadie apostaba un duro, y ahora resulta que esos mismos músicos están acercándose a la fusión, o sea que hemos tenido una serie de aciertos intuitivos gracias no sé a quién, a las montañas mágicas que nos acompañan, y entonces hemos tirado por un camino interesante.

Por ejemplo, nosotros cuando visitamos Dakàr, que fuimos Olga y yo a la Universidad de Dakàr y hablamos de Canarias allí, cosa que ellos ya conocían, porque tenían un profesor que divulgaba todo esto y daba clases de literatura canaria, pudimos constatar cantidad de cuestiones. Nosotros en esa época, una semana o dos antes de irnos, tocamos en una carpa, el Mouline Rouge, que montaron en La Laguna, presentamos un disco allí, y metimos el djembé en el espectáculo, lo metió Mamadú (Gueye) y aquello fué tremendo, inolvidable.

Después, al ir para allá, conocimos a cantidad de músicos, vimos por ejemplo un instrumento como el kora, de veintiún cuerdas que lo traen aquí los africanos, quizás como elemento decorativo nada más, pero que es un instrumento nacional en el Antiguo Imperio de Mali; pudimos ir al Conservatorio de Dakàr, yo recibí allí una lección magistral de kora con Mamadou Kaujaté, maestro de kora del Conservatorio Nacional. El director del conservatorio decía que yo tenía una tipología magrebí, porque ellos nos conocen, en Senegal, date cuenta todos los africanos que hemos visto nosotros con sus artesanías pa'rriba y pa'bajo desde hace tiempo, desde que nosotros éramos chicos, tenían un conocimiento grande. Las Palmas, sobre todo, se la conocen toda, con nombres de barrios incluidos. Esto fue a principios de los 90.

Nosotros no podíamos quedar al margen de esta riqueza musical ahí al lado, y mirando para las novedades del tipo "nuevas músicas" que a lo mejor algunas no tienen mucho sentido, o que son demasiado comerciales. Actualmente, si observas la música africana, también tiene sus riesgos de comercialidad, pero yo me refiero ya al mundo musicológico, incorporar instrumentos, sonidos. La riqueza por ejemplo del djembé, un instrumento que tiene una fuerza tremenda, que suena como unas timbaletas, que suena como una conga, que suena con los agudos de un bongó, que tiene una presencia tan grave, o por ejemplo la darbuka, los grupos actuales como el de mi sobrino tocan temas con darbukas también.

¿Qué grupo tiene tu sobrino?

Tiene un grupo que se llama Armonium, allí, que es de la onda esta de Cabeza Borradora y de esta generación que ha surgido allí. Ellos se llamaban Isla Diablo y después reformaron el grupo y se llaman Armonium. Iban a tocar en el concierto del otro día, el de Australian Blonde, de teloneros, en la Plaza de Toros. Es difícil, también, los chicos ahora, la gente joven lo tiene complicado. A veces ni los dejan probar sonido en los espectáculos foráneos.

Hace falta un sello canario, o algo, que los apoye. A los artistas hay también un poco que arroparlos, cuando están empezando. Y nosotros que ya llevamos desde el 82, ya no somos niños, y ¿qué vamos a decir?, ¿hemos estado arropados? Hombre, pues aunque sea mínimamente, pues más o menos. Los medios si se han mojado con Gato Gótico.

¿Cómo ve Gato Gótico, como músicos que hacen música distinta en Canarias, el tema este del arropamiento del que hablas?

Para eso, realmente lo que está faltando son los lugares de encuentro, tipo salas, donde los músicos campen un poco a sus anchas, donde puedan establecer su dinámica y ofrecer su espéctaculo, mientras no tengamos eso pues... continuidad.

La política cultural a nivel municipal, la que yo conozco por lo menos, es bastante deficiente. Quizás es, a lo mejor, ya que estamos en época post-electoral, podamos decir que puede haber sido uno de los temas pendientes, de las asignaturas suspendidas, por lo menos en Santa Cruz. Creo que eso hay que cambiarlo, y eso que soy optimista, los discursos que he oído parece que quieren dar apoyo a la cultura y a la educación.

Es curioso, porque todos los autores, en distintas áreas, se quejan de lo mismo, de que no hay apoyo en cuanto a cultura canaria.

Debería haber una Fundación, quizá es que la propia gente debemos movernos más, intentar buscar otros apoyos privados y de todo tipo. Pero para eso hay que estar liberado, tener una nave, tener unos mínimos para poder hacer algo. Estas pretensiones no son nuevas, se intentó hacer un sindicato de músicos, que yo recuerde, y ha habido muchas reuniones para eso; una de las cosas en las que teníamos una cierta confianza era en la Fundación Autor, por ejemplo, que iba a instalar un gran pabellón en Las Palmas, no sé si el edificio está terminado, y parece que ahora hay ciertos tropiezos legales.

Algo que me llamó mucho la atención es que los títulos de las composiciones del disco están traducidos al tamazight... ¿por qué?

Pues por muchas razones. En primer lugar no lo hemos hecho por cuestiones comerciales, pero si tenemos en cuenta que hay veinte millones de personas que hablan estas lenguas, con sus pequeñas variantes o lo que sea, pero que manejan esto, y que todo el mundo sabe que nuestros topónimos en las islas están en esas mismas lenguas, y ellos algunos los comprenden, entonces nos parece una riqueza importante, sobre todo en este disco, que hay dos o tres temas con esa línea de sonido norteafricano.

A fin de cuentas, aquí no estamos "investigando" nada, lo que estamos es creando. La investigación la habrá hecho uno porque es observador y va a un sitio y ve cómo se toca un instrumento, o te acercas a él, pero eso no es "en plan ciencia" para nosotros como artistas. Otra cosa es si yo en mi casa, me pongo a investigar y a medir los cueros y a ver una serie de historias y a leer musicología. Nosotros aquí hacemos una recreación artística.

Por ejemplo, montamos un tema dedicado a esta ciudad, Bejaïa, que es un nombre árabe, pero ellos la llaman Vgayet; y La Perla pues sería la palabra, Taâkuct, y ello se está traduciendo al tamazight. Pero si te fijas en esta, que es curiosa, Timezrit, Miranda. ¿Qué es Miranda?. Miranda es un mirador, Miranda del Duero, Miranda en La Palma, en Las Breñas, nosotros tenemos una casa allí en Miranda, en La Palma, precisamente. Entonces cuando veo la traducción tamazight y dice Timezrit, el Mirador; el Time, es un gran desnivel que hay allí, desde donde se ve todo el valle, es el mirador del valle, y se llama El Time. Es una palabra que está ahí, un topónimo, una zona de este sitio, Time, y después te encuentras ahí que Miranda para ellos es Timezrit, o sea, que tiene algo en común, la raíz del vocablo.

Nosotros pensamos que este disco le lleguará a nuestros amigos que dejamos allá, que eran poetas, escritores, músicos, gente que conocimos, a montones, y que sigan viendo un poco el hermanamiento nuestro, un poco con su lengua y sus cosas. Esa es la idea, tampoco tiene otras connotaciones. Me gusta tener una palabra como Ahul, o Tacoronte, o Time, y hablar con gente que usa esas lenguas modernamente, en activo, no quizá como nosotros, que son lenguas un poco perdidas en el tiempo, y ver que nos entendemos. Pues ya está, ¿cómo voy yo a taparlo? Completamente ridículo, ¿no? Creo que nadie haría eso.

Se ha hecho la traducción por parte de un amigo nuestro argelino, Ziane Khodja, que fué invitado por Gato Gótico a venir aquí cuando la crisis del país, y actualmente, afortunadamente ya es ciudadano de la "Comunidad Europea", tiene su pasaporte de la Unión Europea y ya no tiene ningúa problema. Él ha sido uno de los que nos ha ayudado, porque lo conocimos allá y después hemos mantenido todo aquel mundo que tuvimos.

Me comentaste antes que habían estado en Cuba.

Sí, estuvimos en Cuba, fue una experiencia curiosa allí, en la Meca del Jazz Latino.

Ustedes viajan mucho, han llegado fuera más lejos quizá de lo que se les conoce aquí.

Sí, por ejemplo mira, en Senegal se publicó un artículo, en un periódico que se llama Le Soleil, que es el de mayor tirada de toda aquella zona, allí nos dedicaron media página, además pusieron unas fotografías de la carpa que te comenté antes, que se veía a Mamadú Gueye tocando allí con nosotros y Mamadú Gueye subió allí unos enteros de miedo, porque lo vieron y dijeron "¿pero esto qué es?"; pues estos son unos señores en Canarias, tocando con este compatriota, y haciendo unos temas.

Tocábamos un tema que teníamos en el disco Nómada, Gran Tarajal, inspirado en el paisaje de Fuerteventura, y después había una parada, percusiva nada más, y él entraba ahí, en la parte esa. Entonces sacaron aquellas fotos y eso se distribuyó una enormidad.

En Cuba, el Gramma, el periódico nacional, que tiene dos hojas, y en una de las hojas, la mitad nos la dedicaron a Gato Gótico, para presentar el Jazz Plaza 96; entonces imagínate la reacción de los músicos locales y fuimos al club cubano del jazz allí y arrasamos, con las darbukas, las guitarras eléctricas, el laud morisco, el contrabajo, ... Lo que no fuimos a hacer allí es a competir con nadie ni a tocar la misma música de ellos, ni a hacer cosas raras, sino a hacer lo que nosotros hemos hecho aquí, mostrar nuestra evolución.

¿Qué hemos hecho en Canarias? Pues de todo, jazz, al principio a veces con extranjeros, todos los que venían al Club Half Note, al que se escapaba gente de Europa, la noche libre y al avión, a Las Palmas, y se pegaban sus tocatas. Ahí tocó Lester Gordon, en los sesenta, había una afición tremenda. Radio Atlántico, por ejemplo, hacía emisiones de jazz, el Blue Note en Puerto de la Cruz, etc.

Después practicamos aquí, con la generación anterior a la mía, una cantidad de gente que emigró a Inglaterra impresionante, a trabajar allí en hoteles, en hospitales, etc. Esta gente toda traía los discos ingleses de primera mano. Aquí se hacía un rock muy bueno. Entonces todas esas cosas mezcladas llegó un momento en que se desvió y esto es lo que pasó. Los que acaban de llegar desconocen su "tradición", y el nivel que alcanzó el jazz canario en los 80.

Y ahora, ¿de aquí para alante?

De aquí para alante, nosotros, seguir con las garras afiladas y hacer lo que podamos. Ahora tenemos que presentar el disco, hacer realidad esto que queremos que es lo del Missisipi, lo de ir a San Bernardo y al Festival de Nueva Orleans, a contactar por lo menos con aquella zona. Los contactos los tenemos, la invitación para hospedarnos, también; lo que nos falta es la participación real en el asunto. El 23 de septiembre presentamos Ahul en el Festival Jazz Costa Teguise (Lanzarote) y pronto lo haremos en El Hierro.

Y después tenemos varias salas en Madrid, que eso todavía no está claro, a menos que recibamos algún apoyo, vamos a ver si de la Sociedad de Autores, o de alguna privada. Tabaiba Records, que es una empresa que trabaja en Tenerife, metió el otro día en Madrid al Trío América, y estuvieron hablando allí, gestionando un poco para ver si nos podía llevar a presentar el disco nuevo.

Y yo pienso que en estos sitios por ahí nosotros tenemos a lo mejor más enganche que en algunos otros lugares. Porque, por ejemplo, Gato gótico es un grupo de los primeros que debía haber estado en el Womad, porque eso todo el mundo de alguna forma lo sabía, que veníamos practicando este sonido de fusión desde hace más de doce años ya, desde antes que la gente conociera hasta ese movimiento, y dejarmos aparte pues es una cosa un poco unilateral, y más siendo conocido nosotros aquí en Las Palmas; ahora no tanto porque hace un tiempo que no venimos a tocar, pero nosotros estuvimos una época viniendo a Las Palmas mucho. La primera etapa del Cuasquías, después en el Pool primero, después cuando el Cuasquías estuvo en Pool, después en el Teatro Guiniguada, en el Centro Insular de Cultura, en todos esos sitios tocamos nosotros. Hasta en el viejo Clown.

De hecho aquí hay mucha gente que piensa que ustedes ya no existen.

Yo creo que sí, que estamos muy desconectados entre las islas, aunque hace menos de medio año reeditamos un disco con el Centro de la Cultura Popular Canaria, que fue "Música para Namu", que al ser una reedición, no es lo mismo. Hemos hecho tres CDs con éste, en coproducción con el Centro de la Cultura. Y el Centro distribuye en toda Canarias. Hay gente que no lee los periódicos.

Pero antes de "Ahul", que es el séptimo disco, tenemos otro que se llama "Nagwa", en el que tenemos una hora y pico de música de Gato Gótico, de temas que no estaban en formato digital. Eso es lo que yo pienso que hay pocos grupos que lo tengan, tanto repertorio, nada más que de lo grabado tenemos muchos temas. No digo que los grupos no lo puedan hacer ni nada, porque a lo mejor no es eso, sino que los grupos duran poco, y los que van a tocar unos con otros, tampoco han podido desarrollar el nivel creativo por las circunstancias que sea. Cada músico es como es, y no se pueden improvisar combos para tocar jam sessions, ahí no estás creando, estás haciendo variaciones sobre un "standard". Nosotros manejamos más la idea de "obra".

Gato Gótico ha sido un grupo que ha estado fuera de ese tinglado desde el principio, aunque hagamos nuestras composiciones con las mismas notas, la misma escritura musical y el mismo formato estándar y lo que tú quieras, a lo que hemos dado prioridad es a hacer todo completamente nuestro. Llega un momento que tienes treinta o cuarenta temas propios, unos son lentos, otros son rápidos, otros tienen un ritmo de sirinoque, otros de reagge y otros tienen un calypso, y adelante.

Pues nos alegramos de que hayamos estado equivocados y que sigan vivos, desde luego, y suerte.