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  Agosto 1999. Entrevista
Entrevista con D. Cirilo Leal, con motivo de la reedición de su obra de teatro El Indiano.
NemeSys

Uno de los géneros menos habituales en la Literatura Canaria es el texto para teatro, pero con Cirilo Leal se rompe esta norma. Este escritor no sólo ha conseguido investigar y ahondar en este género, sino que asiste a la reedición de El Indiano, un clásico ya en el teatro escrito canario.

Señor Leal, acaba de volver a reeditarse el libro El Indiano, que escribió hace unos cuantos años. Díganos el porqué de esta reedición del libro.

Fundamentalmente porque la emigración es una de las constantes en la historia de Canarias. Cada vez más, la gente del ámbito académico, desde los institutos, ha ido sintiendo curiosidad por conocer su pasado, su pasado inmediato, porque Canarias es un lugar de emigrantes. De aquí han partido siempre, desde poco después de la colonización, han partido canarios al nuevo mundo. En tonces, el tema, lejos de pensar que estaba muerto, estancado en los recovecos de la historia, resulta que cobra fuerza, que cobra intensidad, porque estamos redescubriendo que muchos de los abuelos que fueron a Cuba pues siguen vivos allí, aunque hubiesen roto los lazos familiares, y que no pueden regresar porque fracasaron, y por vergüenza, y porque no tienen ya un lugar o alguien que los acoja, pues están muriendo allí en el anonimato, sin recursos y sin nada.

En Venezuela está pasando lo mismo. La segunda oleada, la segunda generación, que es la de nuestros padres, que emigraron allá, pues muchos triunfaron, pero bastantes más quedaron allí, en el fracaso. Y si Venezuela entró en crisis para el propio venezolano, imagínese para unos emigrantes que llevan allí treinta, cuarenta y cincuenta años, y con menos recursos todavía que el propio nativo para volver.

Entonces, esta obra, pues de alguna manera cobra vigencia, y sobre todo, porque el grupo de teatro Angelos, de Santa Brígida, que dirije María Dolores Pérez Doreste, vió la obra, le interesó el tema, la puso en escena, y aquí se produce la culminación de un texto literario, o sea, el teatro, el texto dramático, se escribe para ser puesto en escena, el teatro vive cuando se representa con unos actores en contacto con el público. Ella obró el milagro de que El Indiano cobrara vida. Entonces, gracias a su representación, gracias a que la obra recorrió bastantes pueblos de aquí de Gran Canaria, y que fué a Cuba, adquirió una dimensión de actualidad impresionante.

Me comentaba que era la primera obra aquí en Canarias de teatro que se reeditaba. ¿Es difícil publicar teatro aquí?

El editar teatro, en España, es complicado, es difícil, porque son, digamos, colecciones marginales. No hay un hábito de la lectura de la obra dramática, por un lado. Las compañías teatrales siguen manteniendo un divorcio con el autor dramático. No se interesan por lo que escriben los autores vivos. Si hablamos de compañías canarias, pese a que gozan del mayor nivel que el teatro pueda adquirir en toda su historia ahora, en esta época, hay un nivel de profesionalización que nunca se había dado, de formación y de calidad, grupos que no solo triunfan en las islas, sino que salen fuera y arrasan.

Pero sin embargo los grupos siguen manteniendo esa proscripción del autor en la escena, o sea, no se interesan por el trabajo de los dramaturgos, hay un desdén que para mí fue lógico durante el proceso de la transición de la dictadura a la democracia, puesto que los autores yo creo que no se estaban enterando de lo que estaba pasando en el país, y seguían escribiendo obras que no tenían que ver con la realidad, con las necesidades del momento, y entonces muchos grupos se vieron obligados a crear sus propios textos, de ahí viene todo el movimiento de creación colectiva.

Yo surjo de esa etapa, yo no encontraba texto para que me hablaran de la historia canaria, reprimida durante tantos años, no había texto que me hablara de los anhelos de este pueblo, de libertad, sino eran textos muy literales, muy a contratiempo o a destiempo. Eso por un lado. Entonces, editar textos, ya de por sí es complicado ya que no hay el hábito lector, y no hay compañías que se interesen en ponerlo en escena. Y hacerlo en Canarias, esto se multiplica, las dificultades, puesto que no hay empresas editoras que presten atención al teatro.

El hecho de que el Centro de la Cultura y CajaCanarias hayan emprendido esta aventura de editar autores vivos, y una nueva colección, que ya está en marcha, que se llama Antología del Teatro Canario es una cosa absolutamente loable, es algo totalmente esperanzador, o sea que los grupos, los aficionados al teatro, ya no van a tener la excusa de decir "es que no hay autores". Claro que hay autores, con su mayor o su menor nivel, pero si esta colección sigue adelante, pues va a ser un buen escaparate de los textos, por un lado de obras que incidan en la historia, en la realidad canaria, y por otroa lado, textos que dejaron que hablar en su época, pero que es muy difícil de conseguirlos. ¿Quién consigue, por ejemplo, textos de los Hermanos Millares? Son muy complicados si no los rescatas y los vuelves a reeditar, en esa línea.

Entonces, el hecho de que sea difícil editar en Canarias teatro, pues ya es completo, y que una obra, como El Indiano, se reedite, ya es mucho más paradójico todavía, por todo esto que te estoy diciendo. Entonces, El Indiano creo que se convierte en la primera obra de teatro que se reedita, porque el tema, afortunadamente, sigue estando vigente, porque hay un grupo, una compañía de teatro, que le da vida escénica, con lo cual ya nos hace pensar que para que un texto más o menos combata el paso del tiempo, como mínimo tienen que haber esos dos factores, o un tercer factor, que el texto tenga calidad.

Si es un planfleto o un libelo, pues realmente a la gente tampoco le interesa mucho. Que haya una compañía que se interese y que ponga en escena el texto. Que la temática, la trama, diga algo, y que tenga, pues eso, ciertos visos de estructura dramática bien elaborada, porque ya no nos vale un teatro costumbrista, un teatro costumbrista que suelen ser textos de nostalgia, de una mirada hacia al pasado casi esclavizando. Y entonces, si es bueno que haya museos, pero a todos nos interesa que el museo sea vivo, y que se nutra de la realidad, y que se adapte a los nuevos tiempos, y el teatro es un medio de comunicación directo, entonces más que nunca hay que exigirle plena actualidad, plena vigencia.

Viendo su biografía, me llamó la atención precisamente que usted es venezolano, que es casi el caso inverso al del indiano.

Desde pequeñito estoy aquí.

O sea, que ya es casi más canario que venezolano.

Yo soy hijo de la emigración. Mi padre, en el año 49 emigró en un velero clandestino, de La Palma. Fué a Venezuela, allí pasó una serie de años, conoció a mi madre. Yo nazco en Venezuela, y desde pequeño vengo para acá. Mi abuelo, o sea, el padre de mi padre, a su vez emigró a Cuba, a finales del siglo pasado, como tantos palmeros, y el joven, Cristóbal Leal, como tantos canarios, pues se vinculó al proceso de independencia de Cuba. Algunos optaban por el ejército español, y otros, por el ejército insurrecto cubano.

Quiere decir que en Canarias sumamos el triángulo Cuba-Venezuela-Canarias. Entonces, los que nacemos tanto aquí como allá, hijos de emigrantes, de alguna manera se despierta en nosotros ese deseo de conocer tu propio pasado, tu propia identidad, tu propia trayectoria familiar, porque si naces en un sitio y no te mueves, pues realmente lo das casi por hecho, ¿no? "Bueno, yo vivo aquí", y punto. Pero cuando has estado en otro sitio, en otra tierra, te viene, evocas aquel lugar de tu infancia, comparas con la que vives, tienes deseos de volver, sabes que fueron emigrantes a aquel sitio, entonces tienes otra visión, se activa ese mecanismo de indagación y búsqueda de tu propio pasado, sobre todo a través del pasado familiar, que ese pasado familiar coincide con el pasado de mucha gente, casi de una generación, o de varias generaciones, entonces, ahí te ves destinado.

Entonces mi padre, antes de fallecer, sé que me contaba toda su odisea, para salir de las islas en barcos clandestinos, los días que tardó, el racionamiento de agua a bordo, el verse apurados y prácticamente a punto de comerse entre ellos, porque se quedaron sin suministros, sin comida... y prácticamente yo no le hacía caso, no le creía, me parecía que era una historia como un poco fantástica. Y cuando él fallece, se despierta en mí ese deseo de indagar y conocer, me voy a la isla de La Palma, y me compro una grabadora, y empiezo a entrevistar y me encuentro con el fenómeno de la emigración a Cuba, encuentro las historias de los indianos, empiezo a recoger toda esa información.

Luego aquí, con Serafín Dopazo y Cristina Montesdeoca, que eran otros estudiantes de la universidad, pues teníamos ganas de hacer teatro, y vimos que eso era una salida, que esa era la materia viva par hacer nosotros un teatro. Y desde el año 76 pues nos iniciamos, empezamos precisamente con una obra que se llamaba "Los emigrantes clandestinos", que refleja la emigración a Cuba. En esa misma obra indagamos todo lo que era la represión en la postguerra, lo que eran las colas de racionamiento, el contrabando de las lanchas rápidas que venían de Tánger, y nos encontramos con el mundo del cambullon, que es para hablar en otro momento, o más adelante. Y ese texto recogido de fuentes vivas, de fuentes orales, pues se convierte en nuestra primera andadura teatral, que después dió paso a la segunda experiencia, que es lo que se llamó después el "teatro cambullón".

Entonces, siendo venezolano, ¿porque indago? Porque te ves en ese triángulo de emigración, y se ha activado el mecanismo de indagación. Que yo creo que si naces en un pueblo y no te mueves, posiblemente esto pase desapercibido.

Comentaba que usted iba con su grabadora a recoger la tradición oral, supongo que tendrá cantidad de archivos guardados sobre muchos temas etnográficos.

Yo lamento tanto que en Canarias no se haya creado el Archivo de la Voz, que este gobierno, vamos a llamarlo nacionalista, que supuestamente defiende los intereses culturales de Canarias, los intereses patrimoniales, no haya dedicado atención a todo lo que es el patrimonio oral, tanto a la música como de todo esto, porque como yo seguro que hay bastante gente que se dedican a hacer entrevistas.

Yo estoy haciendo entrevistas desde los años 70, y las cintas, claro, se echan a perder. Y muchos como yo están esperando a que se cree ese museo de la voz, ese archivo de la voz, para donar, regalar, todas esas cintas. Porque llevamos haciéndolo desde hace treinta años, y yo siguo haciéndolo. Mi tiempo libre, mi dinero, lo dedico a esto, a ir por los pueblos, registrando tradiciones, registrando vivencias, grabando sentimientos, coplas que se pierden, historias, ... pero que a mi me pueden servir para plasmarlos en obras de teatro, o un artículo de prensa, o luego plasmarlo en un libro, pero que es un documento tan importante para legarlo al futuro, que yo lamento que nadie se haya hecho eco de esta necesidad.

Nos comentaba antes, un poco volviendo al tema de El Indiano, de la experiencia de representar en Cuba.

Pues mira, el grupo de teatro, que es del Centro de Formación de Adultos de Santa Brígida, lo dirige María Lola Pérez Doreste, montan la obra aquí, recorren varios municipios de Gran Canaria, pero, gracias al empuje de esta mujer, gracias a su iniciativa, pues busca fondos para desplazar allí aunque sea una veintena de miembros de la compañía.

Yo no pude viajar, porque en esa época estaba en Santander haciendo una investigación, etnográfica también, porque allí donde voy yo sigo investigando, porque yo creo que quienes estamos en esto quremos tanto nuestras raíces que allí donde viajamos queremos las raíces de otros pueblos también, porque en el contraste yo valoro mi propia historia familiar. Yo, conociendo las tradiciones de Santander, de los cántabros, yo estoy valorando y queriendo mucho las tradiciones de los canarios. Si voy a Cuba e indago en Cuba, pues estoy conociendo y apreciando, digamos que mi campo de sensibilidad, y de valoración y de aprecio, se va enriqueciendo en la medida en que yo voy conociendo. Lo que no puede hacer uno nunca es cerrarte en banda a un sólo espacio, a una sóla geografía. Eso es un disparate, porque estás mermando posibilidades y sensibilidades.

Entonces, en ese momento yo estaba fuera cuando ellos viajan a Cuba. ¿Qué ocurre? Que esta obra se escribió desde aquí, y que habla de un señor que emigró y que no regresó, y que sueña que vuelve, pero yo nunca me imaginé que se representara en Cuba, ante esos señores que emigraron y que no pueden volver. Claro, ellos se vieron retratados, entonces no estamos hablando de una comedia del siglo pasado, o de un drama de comienzos de siglo, estamos hablando de un drama vivo, latente, de esos indianos que están ahí, que todavía están vivos. Entonces claro, para ellos fue un encontronazo muy fuerte, verse ahi. Para los mismos miembros del grupo, pues imaginate la cantidad de energia, de vibracion, y se dieron cuenta de que aquello no era solo una obra de teatro, que habia una carga emocional, una carga social importantisima.

Y luego, cuando hablamos de sentimientos, cuando hablamos de emociones, nos damos cuenta de que son las herramientas basicas del teatro. ¿Por qué el teatro? Porque precisamente transmite vida, transmite emocion, que eso no se puede lograr con un texto escrito, con un artículo de prensa, posiblemente con una novela. Yo espero que con los nuevos medios audiovisuales también te aproximen. Pero el teatro es un rito antiguo, es el medio de comunicación por excelencia de la humanidad desde los tiempos antiguos, desde los tiempos mas remotos, yo creo que sigue cumpliendo esa mision de despertar sentimientos, pero directamente, el actor, el ceremoniante, con el espectador, por eso el teatro nunca va a morir.

¿Para cuándo su próxima obra?

Yo estoy lanzado ahora en un proyecto muy interesante. Como texto, hay dos proyectos que están ahí caminando. Uno es una obra que se llama La Querencia, porque además de ser psicólogo soy también periodista, y como periodista estoy atento al pulso diario de la información, al acontecer político, y por haber estado trabajando próximo al mundo de la política, he aprendido mucho de lo que se llama el Poder, o sea, cómo personas normales llegan al poder y se transforman, dejan de ser lo que eran. Cómo personas con las que tu mantenías una relación y veías una coherencia ideológica, por el pragmatismo que se supone que es el poder, se transforma, y esas ideas, esas metáforas, esos valores, esos sueños, esas utopías, se quedan atrás, y lo que interesa en definitiva es ese aferrarse al poder, y esta obra que lo refleja se llama La Querencia. Y dentro de poco va a venir aquí, al Teatro Guiniguada, y luego a su vez está este grupo que lo está montando, que es un grupo de Tenerife, se llama Teatro Negra, pues va a ser representado en un festival de teatro internacional. Estoy trabajando mucho esa línea, o sea, me interesa mucho la actualidad y también me interesa lo otro.

Y con un grupo de teatro de Gran Canaria, que se llama Bolina y Bambo, estamos preparando también un proyecto a través de lo que es la mitología canaria, lo que son los elementos tradicionales, como la emigración, como los símbolos de la identidad del pueblo de El Hierro, pues estamos preparando un espectáculo que yo creo que puede ser muy importante porque desde los títeres se le va a dar una fuerza y una dimensión bastante importante a lo que es el teatro en principio para niños, que será un teatro para todos los públicos.

Lo que intento demostrar es que en Canarias tenemos historias, tenemos temas, que hay que conocerlos y que ahi pueden haber toda clase de vivencias, de estimulos, para teatro, cine... para todo. Pero simplemente hay que estar atentos a ellos, no desdeñarlos, y simplemente, ir a buscarlos. Escarbas un poco y salen toda clase de vivencias. Y curiosamente, esas vivencias canarias, esas historias canarias, no necesariamente tienen que quedarse en Canarias, porque se abren al mundo, porque cuando hablamos de vivencias canarias, estamos hablando de hombres y mujeres, y esoty seguro de que un hombre y una mujer de aqui, con sus sentimientos, con sus alegrias, su dolor, es lo mismo que un hombre y una mujer en China, en Madrid, en Japón o en donde sea. Ahí es donde esta la universalidad, conociendo tus propias raices, tu propia historia, tu propia identidad, transmites un mensaje universal.

Ya por último, una pregunta casi por curiosidad: usted trabaja la obra, la escribe, y luego, a la hora de representarla, ¿usted también está presente en esa representación de alguna manera, o les deja hacer a la compañía de teatro, o cómo es?

Yo llevo muchos años escribiendo y tengo un montón de obras ya escritas y yo, por ejemplo, soy mal director. Soy mal director porque lo que me interesa es fundamentalmente el trabajo del actor, y si un actor tiene dificultad con un texto, fuera, nos cargamos el texto. O sea, yo soy irrespetuoso con mis propios textos, entonces, yo no sirvo para dirigir mis obras. Casi todos mis textos han sido llevados a escena, y yo pienso que a veces la obra no queda bien cuando han sido muy respetuosos con el mismo texto que yo he hecho, porque yo pienso que el director tiene que tener bastante libertad para tomar un texto como la herramienta de inicio para construir una fábula, pero yo creo que tiene que aportar cosas, los actores tiene que aportar sus vivencias, sus canciones, sus anécdotas.

Yo doy bastante libertad a los directores, de hecho me llaman para decirme alguna duda que tengan, pero tampoco soy partidario de ir a ensayos ni nada, y luego tengo una cosa bastante buena, y es que yo escribo una obra y no me acuerdo de lo que he escrito, tengo mala memoria, y yo voy a ver la obra y me sorprende como a cualquier espectador, si gusta, como a todos me gusta, y si es un fracaso, pues también lo noto como espectador. No estoy identificando mis frases. De hecho me ha pasado muchas veces que dicen cosas, y de que yo voy luego a felicitar al actor diciendo "oye, muy bien esa ocurrencia", y me miran así, como diciendo "¿pero que está diciendo este tío?, ¿pero usted es el autor de la obra?". Me pasó con El Indiano, cuando la ví en Santa Brígida, que fui a felicitar al protagonista principal, y le digo, "oye, aquello que dijistes me paració genial", una exageración, de que en Cuba tenía no se cuantas vacas, no se cuantos bueyillos, no se cuantas palomas, no se cuantas historias, y me pareción un hallazgo de este hombre y lo felicité. Y dice "No, no, pero yo no me he inventado nada, esto está aquí en el texto...". Ni me acordaba de eso. Y entonces, con todas las obras me va pasando lo mismo. No sirvo para dirigir teatro de texto.

Ahora estoy embarcado en un proyecto, que es el primero que se van a enterar a través de Internet, curiosamente, que es un formar un grupo de teatro con los personajes del carnaval. Los personajes del carnaval son para mi unos de los mejores actores que yo he conocido, personajes como Fidel Castro, Cantinflas, Doña Croqueta, Don Ciruelo, ..., una serie de personajes del Carnaval de Santa Cruz, que la gente los tiene etiquetados, como señores que salen en Carnaval y punto. Pero yo he visto, porque estoy haciendo un libro sobre la vida de cada uno de ellos, he visto que son unos grandes intérpretes, y sobre todo, unos grandes improvisadores, que se adaptan a cualquier circunstancia, por ejemplo, Cantinflas estoy seguro de que es un maestro ante una cámara, pero yo no sé si Cantinflas es capaz de mantener ese papel fuera, las veinticuatro horas. Ellos lo hacen. Fidel Castro no es un personaje que sale un momento, mantiene la figura las veinticuatro horas. Y hay una pugna entre él, la persona, y el personaje, increible.

Hicimos un ensayo en el Ateneo de la Laguna y el resultado fue formidable. De hecho es asi que nos hemos animado a formar un grupo de teatro, con una historia común a todos ellos, y empezar a montar esa obra. Entonces ahí si me veo como actor, de la mano de ellos, codo con codo con ellos, y dirigiendo ese espéctaculo porque yo sé que no hay un texto que no s esclavice, no hay un texto que nos encorsete, que anquilose la representación, si no que hay como unas instrucciones abiertas, y donde la improvisación va a ser elmotor y el arranque y el punto de conexión con el público, y ahí estamos ya trabajando.

Esperamos verlo, muchas gracias y hasta la próxima.

De nada, y a ustedes por lanzarlo por primera vez al mundo de la Internet.