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El autor de Las Espiritistas de Telde nos cuenta los detalles de su nuevo libro La Casa de los Picos
Don Luis, cuéntenos un poco de qué trata La Casa de Los Picos. Bueno, este es mi libro número 10, claro que ninguno con el éxito de Las Espiritistas de Telde, 25.000 ejemplares, publicadas las traducciones al rumano y al alemán, se está haciendo la traducción al inglés. Las Espiritistas de Telde, junto con Mararía de Rafael Arozarena, son los dos milagros de la narrativa hecha en Canarias, son los títulos más difundidos. La Casa de los Picos trata de hacer la misma búsqueda que Las Espiritistas de Telde, es decir, buscar el espacio simbólico del hombre canario, en la medida en que yo arranco de la historia y la utilizo para construir una realidad meta - histórica. De alguna manera, arranco siempre de casos reales, en Las Espiritistas. . . partí de un crimen que tuvo lugar en Telde en el año 1930, y en esta novela parto de la pr esencia de una casa enigmática y mistérica que está sobre el Risco de San Roque. Esta casa fue construida por un organista de la Catedral de Las Palmas a mediados del siglo pasado, y ese fue su destino inicial, el hogar de un sacerdote, un hogar muy estrafalario porque en aquella época era la única construcción que había en este lugar y desde donde se divisa una vista magnífica de toda Vegueta, la Catedral, la desembocadura del Guiniguada. La casa se convirtió en prostíbulo de lujo a principios de siglo, no cabe duda que hay un gran cambio. Entonces, de alguna forma, la casa es una imagen de la isla, es decir, es un lugar que tiene que acoger, en el transcurso del tiempo, personas muy diversas, con intereses muy diversos, como la propia condición humana. En este sentido, es una novela que habla de los mestizajes culturales, los mestizajes históricos, habla de la idea de supervivencia del hombre canario, más allá de los avatares de la historia, más allá de estos cinco siglos de vida difíciles que ha habido, hambre, edemias, sequías, emigración, volcanes, etc. . . De alguna forma la casa es el símbolo de la resistencia frente al devenir del tiempo y frente al propio drama de la existencia, porque la casa varias veces se arruina, varias veces se reconstruye, actualmente está reconstruida, hace unos años es sede de la Biblioteca Silvestre de Balboa, que lamentablemente casi siempre está cerrada, porque nuestras instituciones han abandonado la cultura, han desmontado lo poco que se había conseguido a nivel cultural en los años 80, como por ejemplo la Biblioteca Nuevas Escrituras Canarias, destinada a los escritores jóvenes y que publicó muchos libros, ha sido desmontada. Las campañas de iniciación a la lectura, que consistían en que nos llevaban a los escritores canarios a las islas, los institutos, para que nos conocieran los alumnos, también han sido desmontadas. La campaña de la red de bibliotecas, que procede en mayor parte de la época de Juan Rodríguez Doreste y de estos alcaldes progresistas, las tienen cerradas e inutilizadas, entonces lamentablemente la gestión cultural es muy nefasta, lo cual demuestra que no tenemos suerte con nuestras autoridades. Por otro lado, volviendo a la casa, como digo, es un arquetipo de la condición humana, pasan por ella personas muy distintas, como el propio Mosén Rocafort, el primer propietario, Horacio Andrade, una especie de masón ilustrado que viene después, Madame Odile, que es la regente de esta casa de erotismo y, en los años 50, la casa es utilizada por gente muy poderosa de las altas instancias de la isla, que la cierran con cierta frecuencia para sectas homosexuales. Más tarde vive en la casa algún miembro de la Iglesia Cubana, especie de congregación burlesca que hacían parodias de todos los rituales religiosos, procesiones, . . . Luego llegó a ser algo mucho más comprometido políticamente, ya que la mayoría de los miembros de la Iglesia Cubana fueron sometidos a un consejo de guerra y padecieron prisión, entre ellos Sagaceta, el diputado ya fallecido. Yo siempre juego con distintos elementos, pero en definitiva lo que intento buscar es el espacio simbólico del hombre canario. ¿En qué fuentes documentales se basó para escribir la novela? En muchas, realmente la novela era mucho más extensa y de alguna forma he pretendido aligerar el exceso de documentación. Es un método que tengo de trabajo, normalmente cuando empiezo un tema, siempre arranco de la realidad tangible e histórica, intento ahondar en ella y a partir de ahí echo a volar literariamente. En esta novela, por ejemplo, partimos del personaje del organista, Mosén Luis Rocafort, de Gerona, que viene aquí a mediados del siglo pasado y es el impulsor del órgano de la Catedral. Es una persona muy contradictoria, muy compleja, que encarga esta casa tan peculiar. Este tipo de casas, con este tipo de cubiertas, son muy frecuentes en Amsterdam, Bélgica, los Países Bajos, pero aquí en Canarias es el único ejemplar de este estilo gótico flamígero. De hecho, es Monume unto Provincial Arquitectónico y no se puede tirar, al contrario, hay que conservarlo. Pues partiendo del organista, hecho a volar literariamente, los demás personajes fueron parte de la leyenda popular, ya que es una casa que tiene un gran imaginario popular, se han publicado infinidad de apuntes, menciones desde Luis Doreste Silva a Pancho Guerra, Néstor Álamo, hablando de su peculiaridad, sin entrar a definirla, sino diciendo lo extraña que es, encima del Risco. Entonces yo, investigando por el barrio, con la asociación de vecinos, tuve acceso a ese imaginario popular de leyendas, de historias que se cuentan, de historias a media voz, porque hablan de ese pasado un poco de vergüenza, cuando todas estas actividades eróticas eran muy mal vistas, Las Palmas era una ciudad muy pequeña, donde todo el mundo se conocía. De alguna forma, la casa era un espacio libertario donde se transgredía la norma. Desde ese punto de vista, como era el refugio de lo prohibido, todo eso contribuyó al halo de leyenda. La casa casi siempre eaba cerrada, oscura, lo cual añadía mucho morbo. No sólo era la casa, ya que tenía una gran finca detrás, donde el cura plantaba todo tipo de productos de huerta, estamos hablando de hace siglo y medio. Luego la finca se fue troceando y formando solares, pero en sus inicios la casa era prácticamente lo único que había en el Risco. ¿Podemos decir que La Casa de los Picos es una novela de misterio? En cierto modo sí. Tiene el mismo tono mistérico que Las Espiritistas de Telde. Hay quien me ha dicho si es un intento de novela negra. Bueno, se juega con ingredientes, cómo te diría, libertarios, en una época de represión muy estricta la casa era algo que parecía oculto, muy vedado; estaba muy visible, pero a la vez estaba muy invisible, porque los vecinos no tenían acceso normalmente a ella, se entraba con determinados rituales. Estaba el misterio de la propia casa. La casa actualmente es sede de una asociación de vecinos, que intentan llevar a cabo actividades culturales, tienen espacios para talleres de macramé, de labores, etc. . ., un auditorio para actividades musicales, también tiene la biblioteca que lamentablemente está cerrada, ya que contratan a una señorita por seis meses y cuando se le vence el contrato la cierran. Pero bueno, en cierto modo sí es una novela de misterio, también tiene mucho trabajo de lenguaje, porque yo, al ser un escritor canario, tengo una tendencia barroca a cuidar mucho el lenguaje. También creo que he cuidado bastante la definición de los personajes, hay historias de amor y luego está la historia humorística o esperpéntica de la Iglesia Cubana, que es un elemento transgresor. La casa, por sí misma, también es un elemento transgresor. Entonces, viendo el resultado de Las Espiritistas de Telde y el de La Casa de los Picos, ¿podemos decir que los libros tildados como de misterio son los que tienen más tirón aquí en Canarias? Bueno, ojalá este tenga el mismo tirón. Este ya es mi libro número 10, pero sólo La Espiritistas. . . tuvo esa acogida. Que un libro canario se siga divulgando, camine mucho, se lea en los colegios, en la universidad, como Mararía o Las Espiritistas. . . es una especie de milagro. Tú sabes que el entorno no es muy acogedor, en el sentido de que no hay motivaciones para la lectura y en el sentido de que cómo vamos a tener lectores, si cerramos las bibliotecas que hay, es contradictorio. El pueblo canario sí tiene un cierto apego al misterio por la propia encrucijada que somos. Somos una encrucijada hasta tal punto misteriosa que no conocemos bien nuestros ancestros, se sigue pugnando que si venimos del norte de África, que si los celtas, que si los bereberes, en fin, somos un enigma y quizá todo esto ayude. Yo me he dedicado a indagar un poco en estos ancestros medio escondidos de nuestro espacio mítico, simbólico, sobre todo en Las Espiritistas. . . y en La Casa de los Picos, más claramente que en las otras novelas. Esta última he estado mucho tiempo haciéndola, la he elaborado y re - elaborado dvarias veces, por lo que el producto final tiene bastante trabajo detrás. ¿Cuánto tiempo ha tardado en escribir La Casa de los Picos? Pues unos cuatro años, más o menos. Me comentaba que es el libro número 10, hábleme un poco de los otros 8, ya que hemos hablado también de Las Espiritistas de Telde. Tengo 7 novelas y un libro de cuentos, que por cierto, he sido el único escritor canario que ha salido en una antología del cuento español, Un siglo de cuento en España de José Mª Merino, publicada en Alfaguara, en Madrid, el mes pasado. También tengo un libro de poemas, lo primero y único que escribí en poemas, que fue Premio Juanito Báez en Santa Cruz de Tenerife, el libro de cuentos y un ensayo histórico sobre la Prensa Canaria del siglo XIX, todo lo demás son novelas. Ahora estoy preparando otra sobre la épica canaria por excelencia, que es la emigración clandestina en veleros a Venezuela, a final de los años 40, cuando por motivos políticos muchos miles de personas se echaron al mar n brújula, ni sextante, ni comida, ni agua, ni prácticamente idea de navegación, estaban dos meses navegando y acababan desembarcando en Brasil o en la Guayana Francesa o en Venezuela, pero en lugares escondidos. Hablando un poco de la problemática de la difusión de la lectura, ¿por dónde cree usted que debe pasar una mejora de la cultura en Canarias? Bueno, te voy a contar como anécdota, la Generalitat de Cataluña tiene cuatro emisoras de radio, una general que es Cataluña Radio, otra dedicada a la música popular, otra a la música clásica y la cuarta, inaugurada la semana pasada, dedicada exclusivamente a cultura, imagínate la diferencia, una emisora en la que entrevistan a los creadores, los apoyan, etc. . . Eso significa que estamos a años luz de una gestión cultural. Aquí el problema es que el gobierno llamado nacionalista ha desmontado los logros culturales que había y no ha ofrecido nada a cambio. Desde ese punto de vista es una decepción muy grande que un gobierno nacionalista, que tendría que haber trabajado en el tema de la identidad y en el tema de la cultura, se haya desentendido de estos dos objetivos básicos. Entonces el creador está bastante solo, salvo que ocurra el milagro de que el boca a boca haga que empiece a funcionar, como ocurrió con Las Espiritistas. . . o con Mararía, que funcionen por sí mismos y se metan en la sociedad. Esto ocurre rara vez. No hay una atención a los creadores, a los pintores, . . ., no basta con hacer una exposición de pintores canarios en Madrid cada cinco años en el Círculo de Bellas Artes, deberían haber cinco o diez exposiciones cada año, llevando pintores canarios. No basta con publicar institucionalmente y dejar los libros arrinconados en los sótanos, no se mandan los libros canarios fuera de Canarias, porque hay unas barreras fiscales, aduaneras increíbles. Estando dentro de Europa no se pueden traer cuadros o libros aquí ni sacarlos a la Península; los pintores canarios para exponer en Península se llevan sus obras en papel y las enmarcan allí, a ninguno se les ocurre llevar óleos porque pueden tenerlo tres meses en Barajas. O sea, estamos en Europa, pero parecemos Tanganika. No ha habido una preocupación por el gobierno de Canarias, ni a nivel cultural, ni a nivel de identidad. Es decepcionante, pero hay que seguir luchando con mucho coraje, mucho empuje, sabiendo que aquí las cosas cuestan diez veces más que en otros sitios y se recogen diez veces menos frutos. Forma parte del aislamiento y de la poca atención que tiene nuestra cultura, por ejemplo, el Museo de Néstor se está cayendo siempre, le cortan el agua, la luz, se desconcha, . . ., si estuviera en Logroño o en Barcelona estaría mimadísimo, sería una joya, pero estando en Las Palmas tiene que estar sometido a la injuria y la ignorancia de los concejales de cultura. Usted trabaja directamente en el mundo periodístico, ¿no sería ésta una buena forma de potenciar la cultura? Lo que tendría que hacerse es una editorial institucional, que se llamar ma Editorial Atlántica o como se le quiera llamar, que acoja todas las ediciones que haya en los ayuntamientos, cabildos, gobierno autónomo en sus distintos departamentos. Tiene que haber una editorial única, con poderes y medios para sacar los libros fuera de aquí, hay que llevarlos a Caracas, a Cuba, a la Península, como mínimo y hay que potenciar los libros. Habría que hacer algo parecido a lo que se hizo en Venezuela con la Editorial Monte Ávila, creada por el gobierno y que funciona muy bien, o como el Fondo de Cultura Económica en Méjico, que prácticamente es la misma idea, o como Casa de Las Américas en Cuba, en su buena época. Habría que unir todos estos esfuerzos dispersos, que no llegan a ningún sitio, porque, primero que sólo existe una editorial de libros canarios, el Centro de la Cultura Popular Canaria, las otras se han ido cerrando y, segundo, que hay que promocionar a los creadores canarios y apoyarlos. |