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  Febrero 2001. Entrevista
Entrevista con Antonio Jiménez Medina, autor del libro La Anguila en las Islas Canarias
NemeSys

La presencia de anguilas en varios puntos de las islas es un hecho desconocido para muchos. En este libro se realiza un completo estudio de la situación histórica y actual de este curioso animal.

Estamos con Antonio Jiménez Medina, uno de los autores del libro La anguila en las Islas Canarias, junto con Manuel Lorenzo Perera y Juan Zamora Maldonado, editado por el Ayuntamiento de Arucas, el Cabildo de Tenerife y el Centro de la Cultura Popular Canaria.

Antonio, cuéntanos, ¿cómo nace este libro?

Este libro surgió, curiosamente, desde dos islas, porque por una parte, el doctor Lorenzo Perera comenzó a estudiar este tema en la isla de Tenerife a comienzos de los años ochenta, y en el año 88 lo fue concretando, y por otra parte, los otros autores, Juan Zamora y quien les habla, empezamos a investigar el tema en el año 93. En un momento dado, por contactos científicos entre nosotros y con Lorenzo Perera, en la Universidad de La Laguna, nos dimos cuenta de que estábamos trabajando el mismo tema, un tema novedoso y que nos llamó mucho la atención. A partir del año 96 fuimos concretando, hasta que en este año, 1999, se publicó la síntesis en este libro que ha salido hace muy poco a la calle.

Las investigaciones entonces se hicieron por separado.

Sí, en efecto. El Dr. Lorenzo Perera empezó a investigar la presencia de la anguila en varios barrancos de Afur y de Anaga en Tenerife, y nosotros teníamos noticias antiguas de presencia de anguilas en el Barranco de Azuaje, en Gran Canaria, y en un momento dado, y por mediación de la revista Tenique, en Tenerife, que publica el Centro Superior de Educación de la Universidad de La Laguna, nos dimos cuenta de que estábamos trabajando el mismo tema, nos pusimos en contacto y salió este libro.

Cosa rara, porque muchas veces los investigadores cubren mucho los temas. Incluso se los esconden. Nosotros no, nosotros pensamos en ese sentido que podía salir algo interesante, compartimos información y datos. También es un libro que intenta hacer región, porque está hecho por autores de Tenerife y de Gran Canaria, abarca todas las islas y además ha sido editado por una institución de Tenerife y otra de Gran Canaria. Ha intentado, si no hacer región, si por lo menos romper barreras insularistas.

Quisiera recalcar que es un estudio hecho por varios compañeros, no sólo por el que les habla. Ha sido un honor trabajar con Manuel Lorenzo Perera y con Juan Zamora Maldonado, que son amigos, y maestros, se puede decir, y agradecer también a Alicia Hernández Padrón, del Ayuntamiento de Arucas, coordinadora del servicio de publicaciones y de la Oficina de Patrimonio Histórico, que fue la que realmente sacó este adelante, la que se empeñó, junto con el Cabildo de Tenerife y el Centro de la Cultura Popular Canaria. Gracias a toda esta gente, y bueno, en el libro verán que hay como cinco o seis páginas de agradecimientos. Gracias a toda esta gente ha podido salir esta modesta obra.

Como persona totalmente ajena al tema, me ha chocado mucho que un tema como la anguila despierte interés como para un libro.

La verdad es que es un tema muy novedoso, incluso muchos biólogos desconocían la presencia de la anguila en Canarias. Nosotros nos empezamos a dar cuenta de que existían anguilas en Canarias porque un señor mayor nos comentó que en su juventud pescaba anguilas. Ese dato nos llamó mucho la atención porque los barrancos allí están secos, y se nos hace difícil pensar que en un pasado eran auténticos ríos.

Empezamos a investigar este tema y nos dimos cuenta de que, efectivamente, no sólo las anguilas existían en Canarias sino que además, todavía perviven en muy pocos lugares, como en La Aldea, en Gran Canaria, donde quedan muy pocas, pero quedan, en Afur en Tenerife o inclusive en Los Molinos en la isla de Fuerteventura.

También nos dimos cuenta de que la anguila es una especie de indicador biológico, es decir, es un animal que necesita aguas limpias, transparentes y que corran. Entonces, si ese animal desaparece, nos está indicando claramente que hemos cambiado el medio. En ese sentido, la anguila ha desaparecido casi en el 90% de los lugares que habitaba.

Me estabas comentando antes que de las personas que han participado en el libro, casi todas vienen de la rama de historia. ¿Cómo se le plantea este tema a una persona, como es tu caso, que podemos definir como arqueólogo?

Bueno, en parte sí, porque mi formación ha sido arqueológica, aunque yo me considero como un aprendiz de la historia, intento aprender historia. Sí es verdad que fue difícil en el sentido de que es un animal, y se podía haber planteado un estudio biológico, pero nosotros lo que hemos hecho es un estudio etnográfico, que sí está emparentado con la historia, porque la etnografía y la historia, como dicen algunos autores, no se oponen, sino todo lo contrario, se interrelacionan entre sí. Aun así, lo que si hemos hecho es asesorarnos por biólogos, y sí es verdad que hay biólogos que conocen muy bien el tema de la anguila, y nos aportaron datos muy valiosos y muy novedosos.

Creo que hablan incluso de la anguila en la cultura prehispánica de Canarias... cuéntanos un poco sobre eso.

Bueno, es un dato que todavía no se ha comprobado, es decir, no existen indicios de que las antiguas poblaciones prehispánicas de Canarias consumieran anguilas. Nosotros apuntamos que probablemente sí, puesto que es un animal que siempre ha estado aquí, es un animal que ha habitado en Canarias desde hace cientos de miles de años, y dada la cantidad de grasa que tiene, y de proteínas, pues se nos hace raro pensar que no fuera consumido por los antiguos canarios, pero si es verdad que no hay datos, en el estado actual de las investigaciones no podemos asegurar que se consumieran anguilas.

Lo que sí hay es un dato interesante de 1526, que habla de la prohibición de pescar anguilas en las fuentes y los manantiales echándoles leche de cardón, que es una técnica que se llama embarbascado, y es curioso, porque el Cabildo de Tenerife prohibe echar la leche de cardón o de tabaiba para pescar anguilas. Si la conquista de Tenerife acabó treinta años antes, se nos hace raro pensar que no fuera consumido por los antiguos canarios.

De todas formas, también hay que se han llevado a cabo, relativamente, pocas excavaciones, bajo nuestro punto de vista, en hábitats cercanos a barrancos, donde se hayan utilizado buenos medios de recuperación (criba con mallas finas o muy finas, con agua a presión, entre otros), hasta épocas muy recientes. Hay que tener en cuenta que la doctora Carmen Gloria Rodríguez Santana, que es especialista en restos de peces, ha elaborado sus estudios a finales de los años ochenta y en los años noventa, es decir, que la ictiología en Canarias, sobre todo aplicada a la arqueología, es una ciencia relativamente reciente.

Comentabas antes que era una investigación etnográfica. Me imagino que han hecho una investigación, una labor de campo bastante amplia.

Sí, este trabajo se basa sobre todo en el estudio de la información oral. Hemos entrevistado a cientos de personas y nos han aportado todos los datos, las técnicas de pesca, cómo vivía la anguila… Hemos elaborado una base de datos, y en base, valga la redundancia, a esa base de datos, hemos hecho el trabajo. Y este trabajo si se ha hecho, ha sido gracias a toda la gente, gente mayor, que ha aportado noticias y datos sobre la anguila.

Una de las cosas que me chocó cuando vi el libro fue la foto de un crío, bastante actual, con una anguila en la mano. Eso quiere decir que aún hay sitios donde se pesca la anguila...

Esa foto que dices son una gente de Afur, los hermanos González Siverio, esta gente ahora ya son granditos, ha hecho el cuartel alguno de ellos. Son fotos que se hicieron en torno al año 85-86, es decir, que tienen más de diez años ya, y es verdad que todavía quedan en algunos sitios. Nosotros tuvimos la oportunidad de ver anguilas en el año 97 en el Charco de La Aldea, es uno de los últimos parajes donde hemos visto anguilas, y también ese mismo año en Los Molinos, Yuri Millares, un periodista, fotografió anguilas, en este caso en Fuerteventura. Es decir, que todavía quedan anguilas, pero en muy pocos lugares.

Y casi no conviene que se sepa...

De todas formas, hay más lugares donde hay anguilas, pero es verdad que no los hemos puesto, para intentar preservar lo que ha quedado de este animal. Un animal que es muy curioso, porque nace en el mar, tarda dos o tres años en llegar a las costas europeas, africanas y mediterráneas, suele vivir entre diez años los machos, que se quedan en la desembocadura de los ríos, y quince a veinte años las hembras, que viven en agua dulce, y luego retornan de nuevo al Mar de los Sargazos, que es donde nacen, para efectuar la cópula y morir. Es decir, viven un ciclo que empieza en el mar, van al agua dulce y luego regresan a su origen. Es un pez muy curioso, al contrario que otras especies que nacen en agua dulce y luego van al mar. La anguila es todo lo contrario.

Como comentabas antes, quizás no estamos hechos a la idea de que aquí realmente antes corría agua.

Efectivamente. Es curioso, porque los barrancos corrían "de enero a enero", dice la gente mayor. La gente mayor, que muchas veces los tenemos abandonados en casa, o los tenemos en… lugares especiales. No quiero dar ideas de cómo se llaman… Es verdad que esa gente nos aportó mucha documentación. Nos decían que los barrancos corrían de enero a enero, y desgraciadamente el ser humano, con la codicia que creo que le caracteriza, ha hecho posible que este animal desapareciera, puesto que hemos trastocado las aguas, es decir hemos construido embalses, presas, hemos talado los bosques, cada vez hay menos aguas que corren por los barrancos, y además a veces las pocas aguas que corren las contaminamos con vertidos de cloacas, con detergentes, con compuestos químicos, que lo que hacen es destruir el agua, el agua en el que no solo vivía la anguila, sino que vivían cantidad de peces y de otros animales.

Al estar en extinción, imaginemos que se plantea la posibilidad de que la anguila sea una especie respetada, ¿qué aprovechamiento puede tener para Canarias?

Mira, la anguila no sólo se comía antiguamente, sino que también servía para limpiar aljibes y estanques. La gente las ponía en los estanques y se comían todos los bichitos, los mosquitos y demás. Pero es que además, hay un remedio contra el alcoholismo que era meter una anguila en un cuarto de vino. La sangre de la anguila tiene unas propiedades análogas a las del veneno de la víbora, de tal forma que esa anguila, metida durante dos o tres días en vino, el proceso de putrefacción que sufre hace que libere una serie de sustancias. La persona que se beba ese mejunje aborrece totalmente la bebida, deja de ser alcohólica. Eso es un remedio muy antiguo que se aplicó en Tenerife, en Afur y en la Laguna, también, pero muy antiguo. Y además la gente ha utilizado también las anguilas para tenerlas en sus casas, para verlas, como hoy tenemos acuarios con peces.

Pero para recuperar la anguila tenemos que hacer un gran esfuerzo entre todos, sociedad, políticos, técnicos… para intentar recuperar los barrancos. Es un proceso largo, pero que yo creo que se podría hacer, y sobre todo, lo que habría que hacer es respetar aquellos barrancos donde sí se ha conservado, que quizás sería lo primero. Y a partir de ahí, intentar seguir recuperando, pero no sólo por la anguila, sino por todo el medio ambiente, el entorno ecológico, que yo creo que es algo que nos compete a todos.

Siguiendo con el tema del área de investigación que han montado tres científicos canarios, ¿hay algún otro trabajo que tengan en mente?

Ahora mismo hemos documentado los estudios de tejas y ladrillos en Canarias, que parece una bobería, pero la teja es una industria artesanal que desapareció en los años setenta. También hemos documentado el uso de la flauta o gaita de caña entre los pastores, que es un instrumento que también se desconocía, y ahora mismo estamos investigando un centro locero como el de Tunte, del que no se sabía nada, y lo estamos investigando.

Independientemente de eso, lo que intentamos hacer es recuperar nuestra historia y sobre todo hablar con sus protagonistas, la gente mayor que está un poco olvidada, y sobre todo darle otro enfoque, puesto que la información oral y la tradición oral es un recurso, una fuente histórica, que se ha tenido en cuenta desde hace muy poco, a pesar de hay estudios de hace muchos años, pero intentamos reivindicarla un poco. Ya te digo, si este libro se debe a alguien, entre otras personas, es a la gente que nos informó.

Desde luego, en manos de ustedes está el tema de recuperar la tradición oral, que es algo que evidentemente es muy importante. Antonio, muchas gracias por esta entrevista, y ojalá que hayan más trabajos para hacerte otra.

Gracias.